Blog de Mariangel Coghlan

¿Cómo realizar el proyecto arquitectónico de una casa?

La increíble aventura de diseñar de adentro hacia afuera

Imaginar el espacio antes de que haya algo construido es uno de los ejercicios creativos más apasionantes que puede haber. Es una oportunidad única para crear ambientes y que se armonicen entre sí y con el entorno. Es la increíble posibilidad de visualizar cada detalle, empezando por las dimensiones, siguiendo por las vistas, considerando la iluminación natural y por supuesto, tomando en cuenta los materiales, texturas y colores.

Para desarrollar un proyecto arquitectónico y poder construir una casa, deben realizarse los siguientes pasos:

Conocer el sitio

Visitar un terreno y empezar a idear lo que se puede construir es verdaderamente emocionante y es el punto de partida para iniciar con cualquier proyecto. Al recorrer el lugar es posible comenzar a imaginar el concepto, pensar en la ubicación y la orientación y echar a volar la imaginación para crear algo que realmente nos enorgullezca. También será fundamental analizar muy bien el entorno, el contexto, las colindancias y entender muy bien el tipo de terreno.

Definir las necesidades

Lo que sigue después de conocer el sitio es hablar sobre las necesidades que existen y empezar a definir los espacios que se requieren para el proyecto con una cantidad aproximada de metros cuadrados por cada uno de estos. En este proceso es indispensable pensar, reflexionar y comprender muy bien qué es lo que realmente se requiere y luego bajar todos estos deseos a una lista concreta de áreas.

Diagrama de funcionamiento

Una vez definidos los espacios que se requieren se empieza a plantear la distribución; esto es el inicio de la creación de la concepción del nuevo hogar. A partir de definir dónde se ubicará cada área de la casa se procede a dar inicio al anteproyecto.

Anteproyecto

Un anteproyecto es el proceso creativo en el que las ideas van tomando forma y se inicia la definición de las dimensiones de cada espacio que va a conformar la edificación. En mi experiencia la mejor manera para desarrollarlo es modelar toda la casa, analizar detenidamente las dimensiones, la distribución, las vistas y especialmente estudiar el asoleamiento para poder ubicar la casa con la mejor orientación posible. Este proceso es complejo por lo que es muy importante dedicar el tiempo necesario para poder desarrollar un proyecto funcional, optimizando todos los recursos con los que se cuenta. La retroalimentación y las correcciones que se hacen por parte de los futuros usuarios es imprescindible para llegar a un buen resultado.

Es común que este proceso se alargue y está bien que se haga así, pues corregir en el modelo o la maqueta virtual, siempre será más accesible que hacerlo ya en la obra construida. Con el paso de los años he notado el valor de modelar todo el proyecto, pues de esta forma es mucho más sencilla la comprensión por parte de nuestros clientes y así sus aportaciones, sugerencias y comentarios, siempre enriquecen el proyecto.

Proyecto arquitectónico

Aquí es el momento de concretar lo que se ha trabajado en el anteproyecto, es aquí que se inicia el estudio del tema estructural, se analiza a más profundidad la iluminación, y se plantean todas las ingenierías. También es recomendable hacer los ajustes que sean necesarios en esta etapa, siempre dando un tiempo para que el proyecto vaya madurando. Dejarlo un rato, ver otras cosas y volver, ayuda a tener una mejor perspectiva de la propuesta de diseño.

Diseño de interiores

Este proceso siempre debe de ir de la mano del proyecto arquitectónico, lo ideal es desarrollarlo a la par. De hecho, en nuestra firma proyectamos la arquitectura de adentro hacia afuera, pensando muy bien en los espacios interiores y a partir de ellos vamos creando el caparazón. Igualmente, es recomendable dedicarle el tiempo preciso a esta parte del proceso. Son muchas las decisiones y selecciones que se tienen que hacer. Realizarlo por etapas es la mejor manera de aproximarse al proyecto.

Es común que el concepto inicial vaya evolucionando a medida que pasa el tiempo, esto es signo de que se le ha dedicado más tiempo, reflexión y análisis para poder optimizar al máximo cada espacio.

Proyecto ejecutivo

Una vez definido el proyecto integral, el proyecto arquitectónico y el diseño de interiores, se procede a realizar el proyecto ejecutivo, este es absolutamente necesario para poder proceder a la construcción de la casa. Esta etapa también requiere de tiempo ya que es necesario dibujar todas las plantas arquitectónicas, cortes, fachadas, cimentación, planta de azoteas, definición de acabados, cancelerías, carpinterías, instalaciones sanitarias, hidráulicas, eléctricas y todos los demás planos que se puedan requerir como calefacción, aire acondicionado, domótica, paneles solares, etc.

Ejecución y supervisión

Cuando todo el proyecto está terminado y aprobado, se procede a conseguir los permisos y después de tener todo en orden es posible iniciar la construcción.  En esta etapa es imprescindible dar seguimiento puntual y supervisar toda la ejecución para asegurarse de que se construya tal como está diseñado. En cada visita de obra se podrán ir viendo avances y entendiendo a mayor profundidad el proyecto. Aquí aún es posible hacer ajustes para mejorar el diseño. Lo más importante es percibir y entender las dimensiones reales y checar cuidadosamente todos los recubrimientos, acabados y colores.

Entrega

Una vez terminada la ejecución llega el momento más esperado y es cuando se entrega el proyecto completo. Para nosotros es el día más emocionante y nos esforzamos en que la experiencia sea completa. Todo tiene que estar terminado y la casa completamente vestida con todo el mobiliario, tapetes, lámparas, cuadros, camas tendidas, vajilla guardada y papel de baño colocado. Es el momento en donde podemos comprobar que lo que estaba antes en nuestra mente sea una realidad.

Consejo

Para poder vivir una experiencia realmente placentera es de vital importancia contratar a un equipo profesional para que nos pueda ayudar en todo el proceso, que entienda nuestras necesidades y sobre todo que comprenda nuestros sueños. Que sean capaces de optimizar nuestros recursos y no solamente los económicos, sino también el tiempo invertido y el espacio en el proyecto.

Si encuentras a una firma de diseño que cumpla con esos requisitos no dudes en contratarlo y en pagarle sus honorarios pues realmente ¡valdrá la pena!

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